Cuando fallece un familiar, muchas gestiones se activan a la vez. En medio de llamadas, citas y decisiones, suele aparecer una duda muy concreta: ¿es obligatorio solicitar las últimas voluntades? Resolverlo aporta calma, porque evita suposiciones y ayuda a encaminar el proceso correctamente desde el principio.

En las siguientes líneas encontrarás una explicación clara de qué acredita el certificado, por qué se solicita con tanta frecuencia y qué errores suelen generar retrasos. La idea es darte contexto y criterio, sin tecnicismos y con un enfoque práctico.

¿Cuáles son las últimas voluntades y para qué sirve el certificado?

El certificado de últimas voluntades es un documento oficial que indica si la persona fallecida otorgó testamento y, si lo hizo, ante qué notario y en qué fecha se firmó el último testamento válido. Es decir: no es el testamento, pero te dice dónde localizarlo para pedir la copia autorizada.

¿Qué información proporciona y cuál no?

Proporciona No proporciona
Si existe testamento. El contenido del testamento.
Qué notaría conserva el último testamento y la fecha. Quién hereda, qué bienes hay o cómo se reparten.
  Datos sobre deudas, cuentas o contratos.

 

Esta distinción evita una confusión frecuente: pensar que “las últimas voluntades” ya resuelven la herencia. En realidad, el certificado es una pieza que ordena el proceso y reduce la incertidumbre.


Entonces, ¿es obligatorio solicitar las últimas voluntades?

No hay una regla única que lo convierta en obligatorio en cualquier situación. Sin embargo, en la práctica se solicita muy a menudo porque condiciona gran parte de las gestiones posteriores: si hay testamento, se encamina la solicitud a la notaría correcta; si no lo hay, se abre el camino a la declaración de herederos.

¿Cuándo suele ser necesario en la práctica?

Suele ser necesario cuando:

  • La familia va a tramitar la herencia y necesita confirmar si existe testamento.
  • Hay varios posibles herederos y se busca seguridad documental.
  • Se quiere localizar la notaría concreta sin perder tiempo en consultas inútiles.
  • Una entidad o profesional pide verificar si hay testamento y cuál es el último.

¿Cuándo puede no ser imprescindible al inicio?

En gestiones muy puntuales puede que no te lo exijan de entrada. Aun así, si existen bienes relevantes, varias personas implicadas o dudas sobre la existencia de testamento, pedirlo pronto suele evitar vueltas, retrasos y discusiones innecesarias.


    1. Errores comunes que generan retrasos

    2. En este tipo de trámites, el mayor enemigo suele ser la prisa. Estos fallos son especialmente habituales:
  • Dar por hecho que hay testamento (o que no lo hay) sin confirmarlo.
  • Ir a una notaría “a preguntar” sin saber cuál es la notaría correcta.
  • Empezar gestiones en paralelo sin coordinación entre familiares.
  • Confundir documentos y pasos, lo que obliga a repetir solicitudes y citas.

La importancia de la organización

Sin burocratizarlo, suele funcionar la coordinación:

  • Una persona centraliza la información y comparte copias.
  • Se decide un canal único para acuerdos y dudas.
  • Se registran por escrito las decisiones básicas para evitar malentendidos.


Si estás en esta situación, puede orientarte este artículo: cuánto cuesta repatriar un cuerpo del extranjero.


  1. ¿Cómo te puede ayudar Almudena Seguros?

  2. En un momento sensible, muchas familias agradecen que alguien “quite ruido”: explicar con calma, acompañar y ayudar a priorizar. El Seguro de Decesos de Almudena Seguros puede contemplar orientación y apoyo en gestiones tras un fallecimiento, según lo que cubra la póliza y las garantías incluidas.


Es importante recordar que el alcance real depende de la póliza concreta, del capital asegurado y de las condiciones contratadas. Por eso, si la familia cuenta con una póliza, lo recomendable es revisar con un agente de Almudena Seguros para saber qué aplica exactamente en su caso y evitar expectativas erróneas.

Si estás valorando si este producto encaja contigo, te puede interesar este post sobre si merece la pena tener un seguro de decesos.

Preguntas frecuentes

Conviene solicitarlo cuando la familia necesita confirmar si existe testamento y localizar la notaría correcta. Es especialmente útil si hay varios herederos o dudas sobre si el testamento se actualizó. Tener esta confirmación evita empezar gestiones con información incompleta. Además, ayuda a reducir desplazamientos y trámites repetidos. Si hay incertidumbre, pedirlo pronto suele aportar tranquilidad.

No, no es lo mismo. El certificado solo indica si hay testamento y dónde se firmó el último, pero no incluye su contenido. Para conocer lo que dice el testamento hay que pedir la copia autorizada en la notaría indicada. Esta diferencia es clave para no frustrarse pensando que “ya está todo resuelto”. En la práctica, el certificado es una guía para localizar el documento correcto.

Si no hay testamento, el certificado lo confirma y permite encaminar el proceso por la vía adecuada. En muchos casos, esa confirmación es necesaria para iniciar la declaración de herederos. Aunque pueda parecer un “no”, en realidad aporta certeza y evita seguir buscando un testamento inexistente. También ayuda a que la familia tome decisiones con menos dudas. Y reduce el riesgo de discusiones por suposiciones.

Sí, puede pedirse, aunque el conjunto de gestiones puede ser más complicado si hay documentación internacional. En esos casos conviene ir con calma, porque pueden intervenir trámites adicionales y coordinación entre países. Si además hay repatriación, la familia suele enfrentarse a más decisiones y costes, por lo que tener información clara es clave. El apoyo y la orientación profesional suelen marcar la diferencia. 

Puede ayudar a aportar acompañamiento y orientación en gestiones tras el fallecimiento, según lo que cubra la póliza y las garantías incluidas. En función de la póliza concreta y del capital asegurado, puede existir apoyo para organizar y priorizar trámites. Esto resulta especialmente valioso cuando la familia está emocionalmente sobrecargada o hay varios herederos. Lo recomendable es revisar la póliza con un agente de Almudena Seguros para saber qué aplica. Así se evitan expectativas erróneas y se gana claridad.