seguros de decesos en la Edad Media

Seguros de decesos: la Edad Media

Los gremios y las cofradías religiosas de la Edad Media

En nuestro recorrido por la historia de los seguros de decesos que comenzamos con un artículo dedicado al Código Hammurabi, y que proseguimos con una breve revisión de ciertos sistemas de prevención funeraria -parecidos a nuestros actuales seguros de decesos- con los que contaban egipcios, griegos y romanos. En ambos artículos inscribimos los seguros de decesos dentro de lo que podríamos considerar un ramo mutualista, que se diferenciaba del ramo comercial por no tener en su actividad un fin esencialmente lucrativo, sino más bien humanitario, fraternal.

El legado de este ramo, que vimos de manera más directa con los collegia funeraticia romanos (ya presenta rasgos modernos de los seguros de decesos como el riesgo o la cuota), llega a la Edad Media en dos tipos de corporaciones: los gremios y las cofradías o hermandades religiosas. Ambas corporaciones tenían en común el estar formadas por personas que bien en base al plano profesional (gremios) o en base a un plano espiritual o religioso (cofradías) se agrupaban en comunidades para proveerse de una protección familiar mutua.

Seguros de decesos: Gremios en la Edad Media

Los gremios surgen en la baja Edad Media como una forma de controlar la oferta y la demanda en las ciudades. Cada gremio integraba a todos los profesionales de un mismo oficio, y establecían una fuerte jerarquía entre aprendices, profesionales y maestros. Lo que en común tenían los gremios con una primitiva forma de seguros de decesos es que contaban con formas de mutualismo para los casos de accidente, invalidez o muerte de uno de los miembros del gremio. Semanalmente se destinaba una pequeña cantidad de dinero consagrada a cubrir económicamente los gastos de un entierro o establecer algún tipo de pensión o asistencia económica para los casos de viudedad o invalidez.

Los gremios y los seguros de decesos

Seguros de decesos: Cofradías en la Edad Media

Por su parte, las cofradías eran organizaciones religiosas agrupadas en torno a una devoción común. El ejemplo más ilustrativo de cofradía para ilustrar un antecedente histórico para los seguros de decesos es la Real e Ilustre Archicofradía Benéfica y Humanitaria de la Purísima Concepción, fundada en 1438, que en el Artículo II de sus Estatutos afirmaba “[…] proporcionar a los socios cristianos socorros esequiales y sufragios después de la muerte”.

Pero las cofradías, además de esta función de protección familiar entre los cofrades, dado que su función principal era la beneficencia social, asistían el deceso a cualquier persona que no perteneciese a la cofradía y que no estuviese en situación de poder costearse un entierro digno, tanto a un nivel económico (los gastos técnicos de un entierro) como a un nivel emocional (personas que no tuviesen acompañamiento).

Con el tiempo las cofradías por lo general se especializaron tanto en la prestación de una asistencia funeraria (cada vez empezaba a requerir más de unos conocimientos técnicos: el porte, el acondicionamiento, la sepultura etc. que implicaban unos costes económicos mayores) que siglos más tarde, concretamente en 1889, aunque la vocación seguía siendo caritativa y espiritual, esta misma cofradía de la Purísima que citábamos antes redactaría unas nuevas constituciones en las que incluía una cláusula respecto a la asistencia funeraria cuya formulación ya materializaba la profesionalización del deceso, y por tanto el antecedente histórico más inmediato de los seguros de decesos. Hablaban de que “al fallecimiento de un cofrade se prestará un servicio funerario”, e introducen también el pago, por parte del cofrade, de una cuota mensual destinada a proveerse de dicho servicio llegado el momento.

Seguros de decesos y las cofradías

Más información en el siguiente enlace: http://bit.ly/1G8zDhz

Authored by: SuperAdminTotal

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