Reciclaje en el hogar

Con demasiada frecuencia ocupan la prensa titulares sobre contaminación, sequía, incendios, calentamiento, deshielos… Más allá de las políticas y medidas gubernamentales, e incluso antes que éstas, está la labor que cada uno, como individuos, podamos hacer por el planeta, por ello, en el artículo de hoy, os vamos a hablar sobre reciclaje en el hogar.

¿Cuánta basura se genera en España?

Hace unos meses escribíamos sobre cuántos kilos de comida consumimos al año en España, hoy toca hablar sobre la consecuencia de esa pregunta: ¿cuántos residuos generamos al año en España? Según el INE, en su informe Estadísticas sobre la recogida y tratamiento de residuos:

En España se generan 460 kilogramos de basura por habitante.

Lo que hace un total de 21,3 millones de toneladas de residuos anuales.

De ese total, 17,5 millones corresponden a residuos mezclados y 3,8 millones proceden de una recogida separada.

Y es en esta última cifra, en esa diferencia abismal entre residuos mezclados y basura separada donde ponemos la alarma. Ya no es solo la ingente cantidad de residuos generados (según un informe del Banco Mundial sobre residuos, la cantidad anual de residuos mundial asciende a 1.300 millones de toneladas al año), sino el hecho de que desde el ámbito doméstico -otra cosa son, como dijimos, las regulaciones de residuos generados por la actividad industrial- no ayudemos en la tarea de separar nuestros residuos acorde a la regla de la tripe R: Reducir, Reutilizar y Reciclar.

En este artículo nos centraremos en Reducir (adaptar los residuos para su correcta clasificación y depuración) y en Reciclar. Una acción también importante, pero que conlleva un trabajo extra, sería Reutilizar, proceso por el cual “resucitamos” o damos una segunda vida a nuestra basura: por ejemplo, utilizar los tarros cerámicos de cuajada para recoger aceite, o depositar los residuos orgánicos para fermentar y crear abono doméstico, o incluso fabricar papel reciclado en casa.

Consejos para el reciclaje en el hogar

Reciclar nuestros residuos implica un cambio de mentalidad, es decir, un reciclaje de nuestros hábitos antiguos. Dedicar unos minutos al procesamiento de nuestra propia basura en casa no nos implicará un derroche personal, pero primero hay que tener claro qué reciclar y en qué contenedor.

Tipos de residuos por tipo de contenedor

En el informe del INE citado al principio, de esos 3.8 millones de residuos que se separan

  • un 25,7% procede de papel y cartón.

  • un 20,6% proceden de restos animales y vegetales.

  • 19,3% proceden de vidrio y cristal.

  • un 14,9% de embalajes.

Antes de comenzar, por tanto, tenemos que tener claro qué tipo de residuo se destina a cada tipo de contenedor. Generalmente, deberemos disponer de cuatro tipos de contenedores en casa:

  • Contenedor orgánico: en él depositaremos todos los residuos de origen animal y/o vegetal: restos de alimentos, huesos, cáscaras de fruta etc. Algunos de los residuos que corresponden a este contenedor y que quizá no resultan tan evidentes son:

    • Corcho

    • Filtros de papel de cafetera

    • Papel usado (no irá al contenedor azul o de papel si éste está manchado o impregnado de materia orgánica).

    • Restos de poda y tierra del jardín o las plantas de casa

    • Las heces de nuestros animales domésticos

  • Contenedor de papel y cartón: Para todo tipo de papel y cartón, exceptuando los papeles usados que vimos en el párrafo anterior, o las toallitas de higiene íntima, que se arrojarían al contenedor siguiente.

  • Contenedor de plásticos y envases: Es importante que antes de desechar el envase de plástico, lo enjuaguemos y dejemos secar bien y desprendamos de él elementos de otro tipo de material (por ejemplo, una etiqueta de papel) para arrojarlos al contenedor adecuado.

  • Contenedor de vidrios: Al igual que con los envases, debemos separar del envase de vidrio materiales que no correspondan a su contenedor: tapones de plástico, etiquetas de papel, corchos…

Es importante que una vez que hemos realizado este trabajo de reciclaje en el hogar, no cometamos el torpe error de arrojar al contenedor de la calle todos nuestros residuos dentro de la bolsa en la que los hemos almacenado en casa, el proceso sería vaciar la bolsa con los residuos dentro del contenedor de la calle correspondiente y, después, arrojar la bolsa, según sea de plástico o de papel, al contendor indicado.

Reciclaje en el hogar: Residuos especiales

Existen otra clase de residuos domésticos que no están englobados en la clasificación anterior, y aunque no son tan frecuentes, son altamente contaminantes y perjudiciales si no los reciclamos, nos referimos al aceite de cocina, las pilas, ropas viejas, baterías de ordenadores y móviles etc. Generalmente, para este tipo de residuos, las ciudades suelen disponer de contenedores o puntos limpios al efecto, incluso las propias empresas que venden estos productos suelen incorporar lugares donde llevar dichos materiales.

Authored by: SuperAdminTotal