¿Hay algún médico en la sala?

¿Hay algún médico en la sala?

Primeros auxilios: parada cardiorrespiratoria

¿Cuántas veces habremos oído en series, novelas y películas la famosa frase de “¿Hay algún médico en la sala”? Desde escenas donde se encarna la tragedia o la desesperación de la situación, hasta escenas que parodian dicha situación tan trillada cinematográficamente. En el artículo de hoy, os daremos una serie de breves consejos para casos de primeros auxilios, en concreto de primeros auxilios para situaciones de parada cardiorrespiratoria (PCR).
Lejos de lo que a primera vista pueda parecer, en realidad no son necesarios conocimientos sanitarios de primeros auxilios para atender una situación de parada cardiorrespiratoria. Y no son necesarios conocimientos técnicos en primeros auxilios en el sentido de que si nos fijamos en datos como que

“cada minuto que transcurre sin ofrecer primeros auxilios en una parada cardiorrespiratoria, implica para la víctima un 10 % menos de probabilidad de salir de ella”

resulta evidente que, hasta que lleguen los servicios sanitarios profesionales de primeros auxilios, la víctima necesitará de nuestra ayuda.

¿Qué es una parada cardiorrespiratoria (PCR)?

Antes de empezar, definamos qué es una parada cardiorrespiratoria:

«Una PCR es el cese brusco, inesperado y potencialmente reversible de las funciones vitales»

Pasos para identificar una parada cardiorrespiratoria

primeros auxilios

Ahora que ya sabemos con una definición técnica qué es una PCR, veamos los pasos mediante los que, en una situación de primeros auxilios, podremos identificar si en efecto la víctima está sufriendo una parada cardiorrespiratoria:

  1. Aunque resulte una obviedad, en una situación de primeros auxilios hay que tener la cabeza fría y, antes de nada, comprobar si la prestación de los primeros auxilios no va a entrañar ningún riesgo para nosotros: asegurar la vía, es decir, ver si la zona es segura para nosotros y para la víctima. Por ejemplo, si vemos una persona tirada en una calle, antes de acercarnos a ella, tenemos que asegurarnos de que no vienen coches. Esto es algo que parece muy evidente, pero en un momento de estrés puede no pensarse, y lo primero es nuestra seguridad.
  2. Comprobar si la víctima está consciente o no. Para ello llamaremos a la victima por su nombre, le hablaremos fuerte o le zarandearemos un poco. Si con esto no responde intentaremos presionar en zonas de dolor como el esternón, detrás de la mandíbula o el pulpejo de los dedos.
  3. Comprobar si respira o no. Para ello pondremos una mano en la frente de la victima y otra en el mentón desplazando un poco la cabeza hacia atrás a la vez que le abrimos la boca (maniobra frente-mentón) de tal manera que sus vías respiratorias se abran hasta el máximo posible. Una vez hecho esto, colocaremos nuestro oído a la altura de su boca para comprobar si sale aire mientras miramos si hay movimientos del tórax que indiquen que respira. Si no respira ya podemos determinar que está en parada.

En este momento deberemos llamar a los servicios de emergencia (112) y describir la situación. Así mismo, también podemos mandar ir en busca de un desfibrilador semiautomático (DESA), ya que éstos suelen encontrarse en lugares donde pueda haber mucha concentración de gente tales como centros comerciales. Si logramos hacernos con un DESA, seguiremos las instrucciones de la máquina: al encenderla, ésta nos irá indicando de manera sencilla los pasos a seguir: que pongamos dos pegatinas con los cables en el pecho del paciente, si tenemos que aplicar ciclos de 30:2, si va a realizar una descarga etc.

Maniobra de reanimación para parada cardiorrespiratoria

cardiorrespiratoria

Ha llegado el momento de que, si nos vemos envueltos en una situación de PCR, y sobrevuela esa famosa pregunta de “¿Hay algún médico en la sala?”, nos lancemos a prestar nuestros primeros auxilios a la víctima e intentemos realizar una maniobra de reanimación cardiorrespiratoria. A continuación os damos las indicaciones de cómo realizar dicha maniobra:

  1. Colocaremos una mano sobre la otra con los dedos entrelazados y pondremos el talón de la mano sobre el centro del pecho de la víctima.
  2. Con los brazos perpendiculares a la víctima dejaremos caer todo nuestro peso comprimiendo el pecho unos 5 cm sin flexionar los brazos. Esto lo tendremos que repetir 30 veces, a una velocidad aproximada de 100 por minuto, más o menos al mismo ritmo de canciones como “La Macarena”.
  3. Una vez ejecutadas las 30 compresiones, realizaremos de nuevo la maniobra frente-mentón pinzando la nariz con la mano que tenemos en la frente y sellaremos nuestra boca con la boca de la víctima (el famoso boca a boca). Le insuflamos 2 veces aire y comprobamos que el aire le llena el tórax.
  4. Iniciamos un nuevo ciclo, esto es, 30 compresiones seguidas de 2 insuflaciones (30:2), hasta que lleguen los servicios de emergencia. Si por cualquier motivo no podemos o no queremos hacer las insuflaciones, realizaremos únicamente compresiones sin parar.

Si con suerte la victima responde o si antes de nada hemos comprobado que la victima está inconsciente pero que sí respira (por lo que no habremos ejecutado nuestra maniobra de primeros auxilios cardiorrespiratorios), colocaremos su cuerpo en posición de seguridad, esto es, tumbado de lado, con la pierna que está encima doblada para que haga de tope con el suelo. Y, lo más importante siempre, debemos mantener la calma y tratar de que todos a nuestro alrededor la mantengan.

Authored by: SuperAdminTotal

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