ahogamientos y deshidrataciones riesgos en verano

El agua: ¿enemigo o aliado durante el verano?

El agua, en sus diferentes estadios, modalidades y recipientes, es sin duda el protagonista del verano. Seamos más de playa o seamos más de montaña, un chapuzón salado o dulce nadie nos lo quita, sin chapuzón, al igual que sin canción pegadiza, el verano no sería verano. Pero del mismo modo que el agua es el gran anhelo del verano, también puede convertirse en motivo de desgracia si no tomamos las precauciones adecuadas. En el artículo de hoy analizamos el riesgo más frecuente en verano relacionado con el agua: los ahogamientos.

Ahogamientos en verano

Según los datos del “Estudio sobre los ahogamientos y otros eventos de riesgo vital en el entorno acuático marino” elaborado, entre otras, por la Asociación Española de Técnicos en Salvamento Acuático y Socorrismo (AETSAS):

  • En España mueren más 400 personas al año por ahogamiento
  • Los hombres mayores de 60 años suponen el mayor número de ahogamientos en el agua
  • Un 70% de los ahogamientos se produce en entornos naturales
  • El 6% de las lesiones medulares se producen por zambullidas de riesgo

Si estos datos los centramos además en los más pequeños de la casa, en concreto en el intervalo de edad de los 1 a 9 años (la que presenta mayor número de siniestros), los datos son aún más dramáticos, tal como aseguran la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPAP) y la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP):

Los ahogamientos en verano son la segunda causa de mortalidad infantil y se producen mayoritariamente en piscinas privadas

Prevenir los ahogamientos en verano

Las cifras son alarmantes pero lo cierto es que, si mantenemos el respeto al agua y cumplimos una serie de mínimas precauciones, no tiene por qué ocurrir nada

  • Debemos de aseguramos de bañarnos solo en zonas habilitadas y cumplir las medidas de seguridad indicadas en cada caso.
  • Evitar, así, el baño en ríos de gran caudal, bajo cascadas o en pozas naturales, pues son zonas de corrientes conflictivas.
  • No debemos alejarnos mucho nadando de las zonas de seguridad, y al menor síntoma de calambre, náusea o mareo, debemos abandonar el agua.
  • Siempre que nos bañemos es bueno utilizar un calzado especial que nos aporte mayor estabilidad y nos evite cortes con elementos filosos o picaduras de animales acuáticos de fondo.
  • No desafíes nunca las Banderas de riesgo en las playas. No está de más recordar que con Bandera Roja el baño queda prohibido, con Bandera Amarilla se recomienda el baño hasta un tope máximo del agua por la cintura, y que la Bandera Verde indica un baño sin peligros.
  • No hay que dejar nunca a los menores solos cerca del agua. La escena más frecuente en los ahogamientos en verano de menores se produce cuando, nada más llegar al complejo veraniego, los padres nos encontramos deshaciendo maletas e instalándonos y dejamos que los niños exploren solos por los alrededores.
  • Los flotadores y colchonetas no son 100% fiables, tienen riesgo de darse la vuelta y dejarnos en una postura realmente agónica.
  • Los bordes de las piscinas los carga el diablo, así que evita en la medida de los posible las carreras y los juegos en esas zonas.
  • Si adviertes a alguien pidiendo auxilio dentro del agua, no trates de ser Mitch Bucanan, busca al socorrista o a alguien cualificado en rescate acuático, si tú lo intentas, y no tienes la preparación adecuada, puedes armar una que sean dos.
  • Por último, el consejo que toda madre repite como una letanía: No te metas de forma brusca en el agua y respeta las 2 horas de digestión.
Authored by: SuperAdminTotal