¿Cómo evitar las malas posturas en el trabajo de oficina?

¿Cómo evitar las malas posturas en el trabajo de oficina?

Hace poco publicábamos un artículo sobre el número de accidentes laborales que se producían cada año en España, en el que el sector servicios presentaba la mayor tasa de accidentes tanto para accidentes mortales, como para accidentes graves y accidentes leves. En España, la prevención de riesgos laborales es un ámbito al que se han dedicado grandes esfuerzos institucionales, empresariales y sindicales para su regulación: desde la misma Constitución Española de 1978, en cuyo artículo 40.2 se encomienda a los poderes públicos velar por la seguridad e higiene en el trabajo, hasta la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales.

Cuando hablamos de accidentes laborales, generalmente nuestra primera reacción es imaginar un accidente en un sector industrial, de construcción etc., un accidente que sucede de forma puntual, por -valga la redundancia- accidente: un descuido, un tropiezo, una inconsciencia. Sin embargo, hay otro tipo de accidentes laborales no tan puntuales, ni estrepitosos, por el contrario: invisibles y soterrados, que derivan de una mala práctica reiterada, constante y acumulativa. Hoy os daremos unos pequeños consejos sobre cómo evitar las malas posturas en el trabajo de oficina.

12 Consejos para evitar las malas posturas en el trabajo de oficina

Bajo el epíteto de “trabajo de oficina” nos referimos a la condición de la mayoría de los trabajos actuales: pasar 8 horas al día sentado delante de un ordenador. Esta condición laboral es relativamente nueva, ya que, aunque “trabajos de oficina” se llevan desempeñando mayoritariamente desde el siglo pasado, solo actualmente, cuando el ocio ha sido conquistado por la tecnología informática de lo digital, salimos de estar 8 horas sentados frente al ordenador de la oficina para pasarnos otras tantas horas consumiendo Internet (películas, redes sociales, prensa online…) sentados delante del ordenador de casa.

Una mala postura frente al ordenador puede acarrear:

  • Fatiga visual

  • Trastornos musculo-esqueléticos

  • Fatiga mental

Componer y mantener una buena postura en el trabajo de oficina, por tanto, puede evitarnos muchas molestias, reducir nuestro nivel de estrés y, en general, hacernos más agradables y productivas las horas de trabajo.

Hemos agrupado los consejos para evitar las malas posturas en el trabajo de oficina en función de los diferentes espacios o elementos típicos de un área de trabajo, y aunque nos centraremos exclusivamente en el espacio oficina, también podrán ser trasladados al espacio doméstico.

La mesa de trabajo

  1. Perímetro de trabajo. Dividiremos la mesa en dos zonas o perímetros, el objetivo de esta división, como veremos, será el favorecer los cambios de postura, reducir los movimientos para desempeñar nuestra labor y facilitar el acceso a la misma.

    Perímetro interno o zona óptima: Esta zona es la más cercana a nosotros, la determinaremos describiendo sobre la mesa un arco con cada brazo cuyo radio será la longitud del codo al antebrazo con el puño cerrado. En esta zona colocaremos los útiles, materiales y mandos más inmediatos y frecuentes en nuestra labor. Por ejemplo, si el trabajo es integralmente informático, es decir, todo él transcurre en la pantalla, ésta debe ocupar la posición central dentro de esta zona óptima, en caso contrario, podemos relegar la pantalla en un costado de la mesa, pero lo suficientemente arrimada como para no tener que girar brusca o extremadamente el cuello.

    Perímetro externo: Para trazar esta zona realizaremos el mismo arco con el antebrazo, pero esta vez con la mano abierta. En este perímetro colocaremos los materiales, útiles y mandos que sean más accesorios a nuestra actividad.

Silla de trabajo

  1. La altura de la silla. Para conocer la altura idónea a la que debemos estar sentados (en caso de que nuestra silla de oficina sea de altura regulable), debemos sentarnos y apoyar la zona lumbar firmemente contra el respaldo de la silla; una vez en esa postura, nos pegaremos a la mesa de modo que el tablero nos quede a la altura de los codos más o menos (el ángulo de la articulación del codo debe estar entre 70º y 115º).

  2. Los pies en el suelo, y si no, reposando. Si al ajustar la altura de la silla tus pies no llegan de forma cómoda al suelo, es aconsejable que utilices un reposapiés.

  3. La espalda siempre lo más recta posible.

  4. Utiliza de vez en cuando el mecanismo que permite inclinar el respaldo hacia atrás, de esa manera rebajarás la tensión de la espalda.

Pantalla

  1. La distancia entre la pantalla y nuestros ojos ha de ser de 55 a 99 centímetros.

  2. La altura a la que situemos la pantalla debe permitir mirar dentro del espacio comprendido entre la línea de visión horizontal y la trazada a 60º por debajo de ésta. Es decir, el ojo debe quedar más o menos a la altura de la parte superior de la pantalla.

  3. Regula el brillo y el contraste de forma que no tengas que forzar la vista.

  4. Realiza ejercicios de relajación ocular. Desvía la vista periódicamente de la pantalla a algún punto lejano, o coloca las palmas de las manos sobre los ojos, manteniéndolos abiertos y sin apretarlas contra los párpados, pero de tal modo que no veas ninguna luz, durante 20-30 segundos.

Teclado

  1. Cuando tecleemos, debemos procurar que las manos no se encuentren elevadas por encima del codo, situando además el teclado a unos 10 centímetros de distancia respecto al borde de la mesa.

El ambiente de trabajo

  1. Lo más importante de una buena iluminación es que no nos genere reflejos ni destellos en la pantalla de forma que nos obligue sin darnos cuenta a modular nuestra postura a forzados escorzos para apartar el reflejo de nuestro campo de visión.

  2. La temperatura. La norma ISO (International Organization Standarization) 7730 establece que una temperatura de confort es aquella que oscila entre los 20º y 24º en invierno, y 23º y 26º en verano. Recuerda, además, que la corriente de aire no te caiga de forma directa.

Authored by: SuperAdminTotal